10 JRPG con las mejores historias
El JRPG no solo es uno de los géneros más queridos del gaming… también es el hogar de algunas de las narrativas más ambiciosas, emotivas y existenciales que ha dado la industria. Historias que hablan de identidad, sacrificio, política, dioses, guerras y humanidad, todo envuelto en mundos inolvidables y personajes que se quedan contigo años después de terminar los créditos.
En Geekly celebramos esas aventuras que no solo se juegan… se sienten. Aquí tienes 10 JRPG flawless con las mejores historias ever.
Persona 3

Más que un JRPG, es una reflexión constante sobre la inevitabilidad de la muerte. La Dark Hour, los ataúdes en la ciudad y Tartarus funcionan como metáforas de la depresión y la negación existencial. Cada Social Link profundiza en cómo distintos personajes enfrentan la pérdida, el miedo o la soledad.
Su clímax no busca el heroísmo clásico, sino la aceptación del destino y el valor de vivir plenamente aun sabiendo que todo termina. Pocos juegos han tratado la mortalidad con tanta sensibilidad.
Chrono Trigger

Una epopeya sobre el destino y las consecuencias de nuestras acciones. La estructura de viajes en el tiempo no es solo un gimmick: cada era muestra cómo decisiones pequeñas pueden alterar el futuro.
La amenaza de Lavos funciona como un desastre inevitable, casi lovecraftiano, mientras el juego construye vínculos emocionales entre personajes de distintas épocas. Sus finales múltiples refuerzan la idea de que el tiempo es maleable… pero el sacrificio siempre tiene peso.
Dragon Quest V

Pocos juegos se atreven a narrar una vida completa. Aquí ves al protagonista crecer, enamorarse, convertirse en padre y cargar con tragedias brutales. La esclavitud, la pérdida familiar y el paso generacional del legado hacen que su historia sea profundamente humana.
El sistema de elegir esposa no es solo mecánico: afecta la dinámica emocional de la familia y el viaje. Es un JRPG sobre linaje, herencia y resiliencia más que sobre derrotar al villano.
Final Fantasy Tactics

Una tragedia política disfrazada de RPG táctico. La Guerra de los Leones sirve como telón de fondo para explorar manipulación religiosa, propaganda y lucha de clases.
Ramza es un héroe invisible: alguien que salva el mundo sin recibir reconocimiento histórico. El guion constantemente cuestiona quién escribe la historia y cómo la verdad se distorsiona por el poder. Crudo, adulto y brillantemente escrito.
Mother 3

Empieza como un cuento inocente… y termina como una tragedia existencial. La transformación de las Islas Nowhere por el capitalismo y la industrialización funciona como crítica social directa.
El dolor de la familia de Lucas es el eje emocional, culminando en uno de los finales más interpretativos y devastadores del género. Es un juego sobre pérdida de inocencia, duelo y humanidad frente a la artificialidad.
Xenoblade Chronicles 3

Un mundo donde las personas viven solo 10 años para alimentar una guerra eterna. Desde esa premisa, el juego construye una reflexión sobre el valor del tiempo, el miedo al futuro y la libertad de elegir tu propio camino.
Noah y Mio representan dos lados del mismo ciclo fatalista. La narrativa conecta con los juegos anteriores, pero su mensaje central es universal: vivir poco no significa vivir menos.
13 Sentinels: Aegis Rim

Una de las estructuras narrativas más complejas jamás hechas. 13 protagonistas, líneas temporales fragmentadas, realidades simuladas y kaijus mecánicos.
Lo brillante es cómo todo encaja: cada revelación recontextualiza horas previas de historia. Es sci-fi dura inspirada en anime clásico, pero también una historia sobre memoria, identidad y conexiones humanas a través del tiempo y el espacio.
Metaphor: ReFantazio

Atlus traslada sus temas sociales a la fantasía medieval. Racismo estructural, desigualdad política y manipulación ideológica forman el núcleo narrativo.
El viaje del protagonista no es solo derrotar al mal, sino cuestionar qué significa gobernar y quién merece el poder. Su worldbuilding mezcla magia con sistemas políticos creíbles, creando una fantasía sorprendentemente cercana a la realidad.
NieR: Automata

Más que una secuela espiritual, es una tragedia existencial interactiva. La guerra entre androides y máquinas parece, al inicio, un conflicto clásico de ciencia ficción… pero pronto se revela como un ciclo absurdo donde ninguna de las partes entiende realmente por qué lucha.
A través de sus múltiples rutas, el juego desmonta sus propias verdades: lo que creías heroico se vuelve inútil, lo que parecía enemigo muestra conciencia, y la misión misma pierde sentido. Personajes como 2B, 9S y A2 encarnan distintas respuestas al vacío existencial: obediencia, obsesión y rebeldía.
Su estructura narrativa —repetir eventos desde nuevas perspectivas— no es relleno, sino discurso: cuestiona memoria, identidad y libre albedrío. Todo culmina en el legendario Ending E, donde el sacrificio trasciende la pantalla y convierte la experiencia en un acto colectivo entre jugadores.
Pocos juegos han usado la interactividad para decir algo tan poderoso sobre lo que significa existir… incluso si fuiste creado para no tener propósito.
Xenogears

Ambicioso hasta lo imposible. Combina religión gnóstica, psicología freudiana, reencarnación y conspiraciones galácticas.
La historia de Fei y Elly atraviesa milenios de tragedia cíclica, explorando trauma, identidad fragmentada y control divino. Aunque su segundo disco es más narrativo que jugable, eso no impide que sea una de las historias más densas y filosóficas jamás escritas en el medio.